Se disfraza de colegiala y ¡pum!, que se la dejo ir con pelos, con huevos, con todo

Una de mis fantasías sexuales era hacerlo con aquella chava que estaba conmigo en la prepa, allá en la comarca lagunera. Pero pues nunca hubo nada de nada, en ese entonces yo era un chico con el rostro lleno de forúnculos y una manzana de Adán que horrorizaba. Eso sí, recuerdo que le dediqué varios litros de esperma en su honor de aquella chica. Cuando me vine a Tijuana, conseguí una novia que me recordaba a mi compañera del salón. Y hoy, cuando por la mañana le conté esto a mi novia, en lugar de ponerse celosa, me dijo que me iba a cumplir mi fantasía. Y dicho y hecho, después de comentarle cómo es que era mi amiga, cómo era la falda, cómo eran las medias, mírala nada más. Me recuerda a Vanessa, aquella morena que tenía unas piernas largas y duras, y unas tetitas que asomaban por entre su apretada blusa.