Que rico me la metes papi, dame más, dame más me decía mi flaca mientras la penetraba

No sé ustedes pero yo cada que veo a una mujer de curvas agradable no puedo evitar imaginarme cómo sería coger con ella; la posición que más le gustaría o cómo la pondría. Imagino, también, si se le verían mejor unas medias de red o de esas que usan con un liguero… en fin mi imaginación no tiene límite alguno. Y por eso cuando finalmente estoy con una mujer puedo hacer este tipo de cosas que hacen enloquecer de pasión a una hembra. Sé que lo disfrutan porque sus rostros no mienten, al igual que sus muslos tensos y sus erectos pezones que devoro casi de inmediato. Obvio que a mejor muestra de su placer es que me digan “papi, me encanta que me cojas”…