Mi prima sabe que la quiero un chingo tanto que tuve que meterle la verga para demostrárselo

Ahora que mi prima está de visita quise dejar claro que la quiero un chingo, pero creo que se me pasó la mano. Como siempre todo es culpa de mi verga que no se sabe estar quieta, que siempre quiere darse placer. Y yo, que comparto esos gusto hago hasta lo imposible por encontrar una nalguita amable que se preste a mis bajos deseos.En este caso le tocó a mi prima tener que sufrir las deliciosas consecuencias de tener un primo bastante cachondo. Además sirve que se llevó un recuerdo agradable de mí. Es decir, ella sabe que haría cualquier cosa por ella, y esto es una prueba de que por su culo hago lo que sea.