La hermana de mi amigo me abre las piernas para entrar directamente a ella. Claro que esta güera de la UNAM es más puta que una perra, pero aun así como que todavía aprieta

Ya hasta vamos a ser padres, creo yo. Y mi amigo y yo vamos a ser familia. Apuesto a que ni siquiera pensó en ello el buey, y ahora mira nada más hasta dónde llegaron las cosas. Claro que a mí eso de ser familia me vale cacahuate, lo que yo buscaba en ese entonces era un hueco de carne en el cual meter mi macana, y lo encontré en esta rubia hermana de mi amigo. A ver ahora qué sucede.