La alumna de quinto semestre de la UEM se me puso una borrachera en la posada de la navidad, y pues para aprovechar que me la cojo muy duro, metiéndole el pito al fondo

Lo bueno de ser un maestro universitario y cool con las alumnas es que ellas te invitan a las posadas de fin de año, y por supuesto, a veces puedes levantar una nalguita güera, como la que me estoy cogiendo en estos momentos: flaca, fea, fundilluda y ponedora la cabrona. Está bien borracha con vodka y chela, pero vaya que todavía entiende de razones y sabe que me la estoy cogiendo.