Ojalá vinieran más chicas A LA CLÍNICA como ella, porque creo que le gustó un tanto el que le haya REVISADO EL CHOCHITO, porque cuando le metí un dedo, como que se calentó

Cuando comencé a meterle un dedo, como que se calentó el asunto con esta chica universitaria. Ojalá vinieran más chicas como ella, a las que les gustan los dedos entrando y saliendo de las vaginas. Lo bueno de ser ginecólogo es esto, lo malo es cuando viene una vieja y quiere que le haga el favor. No, señora, para eso no me pasé muchos años en la escuela, les respondo.